Cristo a través de la Tristeza – Sahir Akel

“El discernimiento del estado de ánimo que atravesamos, será fundamental para el avance de la Iglesia en esta generación…” No saber entender, por ejemplo, el motivo de la tristeza, puede permitir a la muerte avanzar sobre la Vida de Dios.

La pregunta es, ¿Acaso la Vida de Dios no es superior a la muerte? Sí, absolutamente, por eso dice 1 Corintios 15:55 | DHH “¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?” … Sin dudas, la muerte nunca podrá destruir la Vida de Dios.

Sin embargo, no hablamos del avance de la muerte como destrucción de la Vida, sino como la Separación de ella. Cuando somos engañados por el estado de ánimo, el engaño produce separación y gobierno de la muerte sobre mi mente y por consecuencia, sobre mis decisiones.

Recordemos las palabras de Juan 15:5-6 | NTV “Ciertamente, yo soy la vid; ustedes son las ramas. Los que permanecen en mí y yo en ellos producirán mucho fruto porque, separados de mí, no pueden hacer nada. El que no permanece en mí es desechado como rama inútil y se seca…”

El engaño, opera para separar. Jesús es muy categórico con esto. La muerte no puede destruir la Vida en alguien que permanece Unido a Dios, pero si logra separarlo, la muerte avanza.

Recordemos que la muerte de Adán, no se dio por aniquilación. Es decir, Adán peca y Dios no lo mata físicamente, “lo separa de Su Persona”.

“En la mente de Dios, separación es sinónimo de muerte espiritual. Aquí encontramos la explicación del porqué, cuando nuestra alma está oprimida, busca separarse de la comunión con Dios y con los hermanos…” Las tinieblas promueven la separación.

“Cuando una persona es separada, la inutilidad comienza a operar. Esta clase de inutilidad, opera, justamente, tomando lo útil para secarlo. El final de este proceso es la muerte. Mientras permanezcamos unidos, todo puede cambiar o solucionarse, pero separados no. Porque dejamos de recibir los nutrientes del Árbol que es la Vida…”

Aquí podemos notar el valor y lo necesario en que se convierten los “Vínculos en Amor”. Porque nos permiten permanecer unidos a través y por medio del Amor. El Amor como fuente de conexión de unos con otros, genera Vida y es la propia Vida de Dios quien nos fortalece, nos proporciona Salud espiritual y nos imparte los nutrientes necesarios para ser fuertes en momentos donde el estado de ánimo falla.

“El estado de ánimo, no puede determinar mi fidelidad a Dios, mi Servicio, mi Amor a los hermanos, mi generosidad a la Obra”

“Cuando crecemos en el Amor y nos desarrollamos en Su Vida, nos convertimos en Hijos Determinados

Esta clase de determinación motivada por el Espíritu Santo, será clave para gobernar desde la mente de Cristo toda situación.

Hermanos, “Cuando el estado de ánimo falla, la determinación será la clave”.

Cuando hablamos de “determinación” ¿A qué tipo de determinación nos referimos? No hablamos de aquella que se fundamenta en la fuerza del ser humano. Tampoco en la clase de determinación basada en el éxito. Hablamos de la determinación que nace del Espíritu Santo.

La palabra “Determinación”, proviene de la palabra hebrea “Amanah” que significa “Fiel” “Algo fijo” “Un Pacto”

Esta es la diferencia entre la determinación motivada por el hombre y la motivada por el Espíritu Santo. Cuando el estado de ánimo nos falla y las presiones del Alma son fuertes, de tal manera que, “nos olvidamos de todo lo que aprendimos, vimos, experimentamos” esta clase de determinación será clave para detener la muerte y permitir a la Vida seguir nutriéndonos.

“El Espíritu Santo nos determina a seguir Fieles, nos recuerda que tenemos una meta y nos mantiene bajo el Pacto” Esta clase de determinación pone las cosas en orden.

“Cuando la determinación del Espíritu opera en nosotros, la Fidelidad, la Meta, el Pacto que tenemos en Cristo, nos levantarán otra vez y sucederá lo de hebreos 11:34 | RV60 “Por la Fe … Sacaron fuerzas de debilidad

“Dios nos impulsará a ser fuertes en medio de aquello que atravesamos…”

Hermanos, hablamos todo esto, porque he visto la necesidad de hablar sobre la tristeza. Este ha sido un estado de ánimo muy difícil de discernir y al mismo tiempo, muy utilizado por el enemigo para desenfocar a los hijos de Dios.

Debemos entender la operación de la tristeza, porque en ocasiones es un instrumento de Dios.

Dice 2 Corintios 7:8-11 | PDT “Aunque les haya causado tristeza con mi carta, no me arrepiento de haberla escrito y aunque me arrepintiera, ahora me doy cuenta de que esa tristeza fue pasajera. Ahora me siento muy feliz, no por haberles causado tristeza, sino porque esa tristeza los hizo cambiar y volverse a Dios. Ustedes recibieron esa tristeza tal como Dios quería, sin sufrir ningún daño por causa nuestra. La tristeza que Dios busca es la que produce un cambio de corazón y de vida. Ese cambio lleva a la salvación y por ello no hay que lamentarse. En cambio, la tristeza del mundo lleva a la muerte. Miren todo lo que ha hecho esa tristeza en su vida. Ahora están decididos a hacer lo que tienen que hacer; quieren demostrar su inocencia y se molestan con la maldad; están alarmados por la situación; desean verme, se preocupan por mí” 

Cuan determinante es para nuestra vida espiritual, comprender que Dios utiliza la tristeza. Aunque, no toda tristeza es de Dios.

Pablo, nos marca el Obrar de Dios a través de la tristeza. En principio, Pablo les envía una carta que los entristece de tal manera, que él mismo es entristecido por ver la tristeza de ellos. Sin embargo, al pasar el tiempo, Pablo observa que esta clase de tristeza, fue inspirada por el Espíritu Santo para arrepentimiento.

Allí, le da palabra a un “sentir o pensamiento” que todos o gran parte de nosotros tenemos y no le encontramos el nombre “La tristeza según Dios” .

Esta clase de tristeza es totalmente diferente a la producida por el mundo. ¿Cuál sería la tristeza del mundo? Claramente, vivir en un ámbito controlado por el pecado. El sistema en el que vivimos, sin importar nuestra condición social, produce tristeza. Tristeza que genera preocupación y ansiedad. La tristeza del mundo produce muerte y Separación. Cuando somos gobernados por esta clase de tristeza, “Dios termina siendo el culpable o el segundo en prioridad en nosotros”.

Pero la tristeza que describe Pablo, es la Voz en el interior, la Voz del Espíritu, que nos habla, nos pone frente a un espejo y nos aflige, porque nos refleja nuestra verdadera condición.

Pero no olvidemos lo que expresa Pablo, lo que produjo esa clase de tristeza según Dios: “…Miren todo lo que ha hecho esa tristeza en su vida. Ahora están decididos a hacer lo que tienen que hacer; quieren demostrar su inocencia y se molestan con la maldad; están alarmados por la situación; desean verme, se preocupan por mí…”

Pablo demuestra que esta clase de tristeza, donde Cristo se manifiesta, produce una activación en el interior. Dios por medio de esta clase de tristeza, les activo la decisión de agradar a Dios, de rechazar lo malo, de recuperar el Vínculo de Amor con Pablo. Esta clase de tristeza produjo transformación.

Produjo exactamente lo que está escrito: “La tristeza que Dios busca es la que produce un cambio de corazón y de vida…”

Cada vez que seamos afligidos por las palabras de Dios que nos confrontan, no la rechacemos. Porque en esa Voz se puede ver y experimentar el Amor de un Padre que, todo lo hace intencional para que crezcamos en la Vida de forma saludable. Para que veamos a Cristo en medio de la tristeza.

Close

Lugar mas Alto

Somos Iglesia, Somos Familia.

Close

Sign in

Close

Cart (0)

Cart is empty No products in the cart.

Lugar mas Alto

Somos Iglesia, Somos Familia.