Aula Ministerial Virtual – Permanecer Fieles al Llamado

El llamado y Dios son una misma cosa.

Esto es determinante para nosotros. Porque si profundizamos el hecho de entender que Dios nos ha Llamado o Señalado, el concepto de fidelidad, cambia rotundamente.

Para Dios, Fidelidad es un Pacto Inquebrantable. Dice 2 Timoteo 2:13|PDT “Si dejamos de ser fieles, él seguirá siendo fiel, pues no puede negarse a sí mismo…”

Aprenda esto: La fidelidad no es un asunto menor para Dios. ¿Por qué? Porque demuestra que, fidelidad es un Pacto. Si Dios lo quiebra, literalmente, lastima Su Semejanza.

Este versículo es la demostración del porqué Dios, aún sigue dándonos oportunidades. Porque, Fidelidad es un asunto de compromiso que Dios decidió en Su Soberanía adoptar.

Por esto dice Romanos 11:29 “Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios…”

La pregunta es, ¿Por qué Dios mantiene su Llamado en nosotros, aun siendo infieles?

Porque es incondicional en incambiable, porque el Llamamiento recibido, está arraigado en Su naturaleza. Es intrínsecamente perfecto. Es decir, de la esencia de Su Ser, recibimos el Llamado que termina siendo para nosotros, un Pacto Eterno.

Si el llamado y Dios es una misma cosa, entonces entiendo que ser fiel al Llamado es ser fiel a Dios.

Cuando una Persona es Llamada a cumplir un Propósito, pero por cualquier situación deja de ser Fiel a su Llamado, sin embargo, aun así, dice ser fiel a Dios, se engaña así misma. Porque, Dios y Su Llamado son lo mismo. La Fidelidad nunca será evaluada por lo que sale de nuestra boca, sino por la prioridad de nuestro corazón. Porque donde esté nuestro corazón, ahí estaremos nosotros.

Fidelidad no puede, únicamente, estar enmarcada en congregar o en no negar la Fe. Por supuesto que esto es parte. Sino en cumplir lo que Dios estableció como Llamado sobre mi vida.

Observemos como toco Jesús este tema, dice juan 8:31-32 “… Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”

“Permanecer en Su Palabra…” Habla de fidelidad. Porque si nos ponemos a pensar, a través de los años, nosotros sufrimos grandes ataques en nuestra mente, para no permanecer en Su palabra. De hecho, la mayor guerra continua que tenemos, radica en palabras. Palabras que no sabemos discernir, si son nuestras o inspiradas por el diablo, pero que luchan por alejarnos de nuestro Llamado.

Observemos que Jesús dice, “…Permaneciendo es como serán verdaderos Discípulos…”

Un verdadero Discípulo no es quien recita la Biblia, sino aquel que aprende a permanecer en lo que Dios le hablo a su vida a través del tiempo.

Permanecer, en el original bíblico significa, “Persistir de continuo…” Es decir, sin interrupciones.

¿Podemos tener momentos difíciles? ¿Podemos ser atacados con pensamientos de abandono? ¡Claro! Pero, así como persistimos en el error, y en el pecado, así debemos persistir en nuestro Llamado y permanecer fieles. Esto hará que Él comience a actuar a nuestro favor.

Ser infiel al llamado, no nos corre de Su amor, porque su Amor es inexplicable e inalterable, pero sí, de Su Apoyo y Manifestación.

Una persona no puede considerarse aprobada por Dios, porque tenga “éxito” en aquellas cosas que el mundo consigue sin Dios. Si solo se basara en esto, ¿Qué razón tendría tener Fe y ser Fiel?.

Puedo ser prosperado, pero la gente sin Cristo, lo es también. Puedo comprar, edificar, lograr o como expreso Jesús “Puedo ganar el mundo entero…”.

Pero esto no significa que Dios me apruebe. Esto no es una señal de que Él está de acuerdo conmigo.

Lo único que distingue a una persona Aprobada por Dios es, la Presencia que porta y manifiesta. La Presencia de Dios, es lo Único que distingue a alguien de los demás. Es lo único que me convierte en diferente. Y la fidelidad, es la Clave para esto.

Fidelidad, proviene de la Palabra hebrea “Emunah” que significa “Genuinidad” “Confiabilidad” “Constancia” “Honestidad” “Firme” “Seguro” “Sólido”.

La Fidelidad se ve a través de la confianza, basada en una Fe sólida que soporta todo ataque que el Infierno suelta para que abandonemos nuestro Llamado.

Cuando logramos permanecer Fieles al llamado, logramos ser confiables y a los confiables Dios les termina desatando todas las cosas.

¿Puede confiar Dios en nosotros? ¿Somos Confiables?

Todo nace o muere en nuestra posición.

Jesús dijo en Lucas 16:10-11|NTV “Si son fieles en las cosas pequeñas, serán fieles en las grandes; pero si son deshonestos en las cosas pequeñas, no actuarán con honradez en las responsabilidades más grandes. Entonces, si no son confiables con las riquezas mundanas, ¿quién les confiará las verdaderas riquezas del cielo?”

Detengámonos en esta Frase extraordinaria “…Si no son confiables con las riquezas mundanas, ¿quién les confiará las verdaderas riquezas del cielo?”.

El reino de Dios no se trata de otra cosa que, de ser “Confiables”. Según Jesús, las verdaderas riquezas son otorgadas a los confiables.

¿Cuáles son las verdaderas riquezas?

Los tesoros escondidos dentro de Su Presencia. Todo lo que Su presencia abarca. Todo lo que Su Presencia contiene.

Nosotros cambiamos llamado por cosas temporales. Y Jesús dice, el Reino de Dios es para los confiables.

La Fidelidad te convierte en una Persona Confiable. Toda tu Generación necesita a alguien confiable.

Permanecer Fieles al Llamado, en estos tiempos de tanta incertidumbre y falta de dirección, es permanecer fieles a Dios. Y Su palabra dice claramente “Yo Honrare a los que me Honran…” Sin duda alguna, permanecer fiel a tu llamado, trae recompensa.

Close

Lugar mas Alto

Somos Iglesia, Somos Familia.

Close

Sign in

Close

Cart (0)

Cart is empty No products in the cart.

Lugar mas Alto

Somos Iglesia, Somos Familia.