Cuando Cristo Crece, Él nos conduce – Pastor Sahir Akel

No deja de sorprenderme la actitud de David que, siendo rey y capitán, abrió lugar en las filas de su ejército para que hubiera personas entendidas en la manera de conducirse. 

Dice 1 Crónicas 12:32 | RV60: “De los hijos de Isacar, doscientos principales, entendidos en los tiempos, y que sabían lo que Israel debía hacer, cuyo dicho seguían todos sus hermanos”

Me gustaría remarcar aquí un pensamiento, “se puede tener un ejército, pero si no se entiende como hay que conducirse, todo se echará a perder”. 

“Cuando Cristo crece, no solo aumenta el poder y la fuerza para enfrentar las batallas, sino también, la capacidad y sabiduría para saber conducirse”.

En este versículo de Crónicas encontramos tres elementos importantes:

Primero: “Eran Entendidos en los tiempos”. Esto se refiere a personas con percepción espiritual. De las cuales, se les había otorgado la capacidad para discernir bajo la Voluntad de Dios. 

Segundo: “Sabían aquello que debían hacer”. Esto se refiere a personas con una amplia capacidad para decidir en tiempos determinantes. Poseyendo la lectura correcta de la realidad. 

Tercero: “Cuyo dicho seguían todos…”. Esto es Autoridad y Credibilidad. Eran personas que gozaban de buena reputación. De una alta credibilidad; de tal manera que, todos los “hermanos o personas de la nación”, tenían sus corazones confiados en sus palabras.

¿Por qué es importante mirar estos tres aspectos? Porque deberían ser la realidad de todos los hijos de Dios hoy. 

Sin embargo, muchos no pueden notarlo o vivirlo, porque Cristo no crece y al no hacerlo, no saben como conducirse.

No saber conducirse nos sumerge en una realidad corrupta que afecta el Testimonio de la Verdad.

Observemos Isaías 59:10 | DHH: “Andamos a tientas, como ciegos junto a una pared, como si no tuviéramos ojos; en pleno mediodía tropezamos como si fuera de noche; teniendo salud, estamos como muertos”

Isaías habla estas palabras a un pueblo que estaba sumergido en un “pecado profundo”. Sin embargo, ¿dónde radicaba el tropiezo de esta gente? “En querer salir del estado en el que se encontraban con métodos humanos”.

Hermanos, “Saber conducirse en todas las estaciones de la vida, debe estar relacionado a cómo Cristo crece. Es imposible salir de ciertas cuestiones con razonamientos y decisiones de mera sustancia humana, porque esto afectará el Testimonio de la Verdad en nosotros”.

Observando a Isaías me pregunto; ¿Cómo se puede andar a tientas a plena luz del día? ¿Cómo se puede estar sano, pero vivir como muertos? Creo que la respuesta es: “Por la corrupción del corazón que, al perder la dirección, genera fallas profundas en el carácter”. 

Inevitablemente, quien no sabe conducirse, corromperá su corazón dejando un mal testimonio de la Verdad. 

El apóstol Pedro hizo énfasis en esto al escribir; “Condúzcanse bien entre los que no creen. Así ellos, aunque ahora hablen contra ustedes como si ustedes fueran malhechores, verán el bien que ustedes hacen y alabarán a Dios el día en que él pida cuentas a todos.”  1 Pedro 2:12 | DHH.

Pedro insta a recuperar la manera de conducirse en medio de aquellos que no creen. Pero no para hacernos quedar bien y demostrar algo que no somos. Pedro estaba apuntando al propósito final; “y alabarán a Dios…”

¿Observaron? ¿Pudieron notar la razón por la cual debemos saber conducirnos? Porque saber hacerlo producirá el Crecimiento del Testimonio de la Verdad, es decir, las personas podrán hacer la lectura correcta de nuestra fe al vernos como personas falibles, pero que están gobernadas por la Verdad Eterna. El efecto que producirá entre los que hoy se burlan, es que mañana alabarán a Dios.

La forma de conducirnos se fundamenta en algo más importante que, “demostrar que somos buenos evangélicos”. “Ser conducidos por Cristo a medida que Cristo Crece, permite que el Testimonio de la Verdad avance para la convicción y transformación de los que no creen”

Dice 1 Timoteo 3:15 | RV60: “Esto te escribo, aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte, para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad”

¿Cuál era la preocupación de Pablo? Que Timoteo sepa como debía conducirse en su retraso. ¿Por qué? Porque la manera de conducirse de Timoteo afectaría de manera directa el crecimiento de la Iglesia y el Avance de la Verdad.

¿Por qué es necesario que Cristo Crezca? Porque al Crecer, trasforma nuestro carácter. Nuestro Carácter tiene mucho que ver con la manera de conducirnos.

De hecho, el significado bíblico de la palabra “Conducir” hace referencia “al comportamiento que nace en el carácter”

Cristo solo puede conducir a alguien que permite que Su Carácter sea tratado por Él. Quien se deja ser formado en su carácter para cuidar de su conducta.

Hermanos, “Podemos conducirnos correctamente por educación, pero esto no garantiza que nuestro carácter ha sido tratado por Dios”

“Conducirse”, también significa, “Volver o Retornar”.

Cuando Cristo Crece, nos permite retornar a nuestra Creación Original. Este debe ser el deseo de todo aquel que ama a Dios. Como expresa 2 Corintios 3:18 | NTV: “El Señor, quien es el Espíritu, nos hace más y más parecidos a él a medida que somos transformados a su gloriosa imagen”.

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