Cristo creciendo en nosotros – Pastor Sahir Akel

Comprender sobre la Sanidad del Corazón Espiritual, la Visión Eterna, la Gracia y la Bondad de Dios, nos impulsará al deseo ferviente, no solo de crecer en Cristo, sino también, de tener en cuenta que Cristo debe ir creciendo en nosotros.

Quisiera entonces comenzar con este estudio haciendo una pregunta: “¿Qué debería crecer en nosotros primero, para que todo lo que construyamos sea saludable a través del tiempo?”

Es importante prestar atención y lograr discernir, si “realmente es Cristo quien fue creciendo en nosotros o tan solo diferentes cuestiones que llevan Su Nombre, pero nada tienen que ver con Su Vida”

Me he dado cuenta de algo: “No todo lo que crece en un hijo de Dios es Cristo”. Sin embargo, no existe ningún asunto espiritual mas importante que este. Si Cristo no Crece, todo aquello que crece en un hijo de Dios, lo quitará de Su Propósito Eterno, lo desviará de su Llamado, y descuidará o enfermará su Corazón Espiritual al dejar de oír a Dios”

Profundicemos un poco más lo que estamos hablando, recordando Juan 3:22-30 | RV60; “Después de esto, vino Jesús con sus discípulos a la tierra de Judea, y estuvo allí con ellos, y bautizaba. Juan bautizaba también en Enón, junto a Salim, porque había allí muchas aguas; y venían, y eran bautizados.  Porque Juan no había sido aún encarcelado. Entonces hubo discusión entre los discípulos de Juan y los judíos acerca de la purificación. Y vinieron a Juan y le dijeron: Rabí (maestro), mira que el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien tú diste testimonio, bautiza, y todos vienen a él. Respondió Juan y dijo: No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo. Vosotros mismos me sois testigos de que dije: Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él. El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo está cumplido. Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe”.

El Libro de Juan nos brinda detalles y procesos necesarios para lograr que Cristo Crezca en nosotros.

Primero: “Los Intereses personales definen aquello que crece en el interior”

Juan tenía una visión clara de los intereses que lo gobernaban; sus discípulos no

Observemos las Escrituras, dicen: “…Y vinieron a Juan y le dijeron: Rabí (maestro), mira que el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien tú diste testimonio, bautiza, y todos vienen a él…”

Esto es una clara expresión de la “competencia ministerial” que existe, no tan solo entre iglesias, sino también, entre hermanos. ¿Por qué sucede esto? Porque “aquello que está creciendo, son los deseos de los hombres y sus intereses, por encima del Deseo y Propósito Eterno de Dios”.

¿Por qué no vemos un mayor crecimiento de Cristo en medio nuestro, en nuestras familias, en nuestra Ciudad, en la Iglesia? Porque no poseemos el mismo interés de Cristo.

Éstas son las palabras del Apóstol pablo en referencia a Timoteo en Filipenses 2:20 | RV60; “…Pues a ninguno tengo del mismo ánimo, y que tan sinceramente se interese por vosotros”

Claramente, “Los intereses que nos gobiernan facilitan la visibilidad de Cristo en medio nuestro o la nubla”. Juan no accedió a esa guerra de intereses personales; porque permitirla, hubiera sido de estorbo para la Fe de aquellos que oían su mensaje y se bautizaban, como también, para el Plan Eterno de Dios sobre su nacimiento.

“Toda división se gesta a través de los Intereses personales que gobiernan nuestra mente. Es imposible ver a Cristo crecer en medio de una mentalidad antropocéntrica, donde todo es movido por, y para el hombre”.

Segundo: “Todo fue y es entregado por Gracia, en Su Bondad Eterna”. 

Observemos las palabras de Juan, “No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo”. Debemos tener una reconciliación profunda con estas palabras.

Por momentos, la Vida de Cristo deja de Crecer, a causa de los “méritos personales” que gobiernan el pensamiento.

Hermanos, “Dios debe trabajar con nuestra Soberbia”. Recuerdan las palabras de 

Santiago 4:6 | RV60; “Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes”.

¿A qué se están refiriendo las Escrituras cuando hablan de Soberbia? A las personas que fundamentan el pensamiento en la Justicia Propia o Presunción

“Cristo no puede crecer en una persona que considera que está bien lo que hace o piensa; según los criterios de su razonamiento”. La expresión de Juan es clara, “El hombre no puede recibir nada, si no fuere dado del Cielo”.

Esta expresión “nada”, incluye “Todo lo que el ser humano es”. Dejando los méritos de nuestro esfuerzo en un segundo plano. Dios no descalifica lo que hacemos, por el contrario, cuando está acorde a Su Voluntad Lo bendice. Sin embargo, debemos lograr no ser descalificados de la presencia de Dios a causa de los méritos personales, entendiendo cabalmente que, “todo nos es entregado por Su Gracia y Bondad”.

Tercero: “Comprender la Función Eterna que nos fue asignada”.

Dice Juan, “Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él. El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo está cumplido”

Por favor, detengámonos en esta frase; “…El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo…”

Hermanos, “Cristo solo puede crecer, cuando nuestro sentido de pertenencia, no se apropia de algo que es suyo por Propósito Eterno”. ¿Qué quiero decir?

Juan, al referirse como “el amigo del esposo”, está demostrando la claridad de su funcionamiento. ¿Qué significa el amigo del esposo? “Se refiere a la figura del funcionamiento de un “padrino” de una boda en el antiguo tiempo. Según se acostumbraba, era responsable de coordinar los detalles y de presidir sobre la celebración. El mayor deleite de este amigo era observar que la Boda se realizara sin inconvenientes”

¿Cuánto se ha detenido Cristo de crecer en nosotros por querer convertirlo en el padrino de nuestras celebraciones personales?

“Cuando comprendemos la Función Eterna que hemos recibido, nuestro Gozo es el Gozo del Señor al ver como crece Cristo en nosotros”

Cuarto: “Llegar al punto de que solo Él pueda ser visto”.

“Esta no debe convertirse en una simple frase que debo reproducir, sino, una vida que debo expresar”. La carrera de la Fe de un hijo de Dios tiene que ver con que, a través de los años, las personas que nos rodean ya no puedan vernos más a nosotros.

Este es el verdadero Evangelio o Vida Espiritual. Juan fue completamente absorbido por la figura de Jesús. Por esto expresa, “Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe”.

Menguar, en el original bíblico significa, “Hacer menor”. Está a sido la Idea Eterna. Conducirnos al punto tal de que seamos tan pequeños como para no generar ningún obstáculo en el crecimiento de Su Persona.

“Cuando Cristo crece en nosotros, todo crece de manera saludable y significativa. Todo Crece con Su Vida y en Su Vida”

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