El Sacrificio deliberado del Corazón – Pastor Sahir Akel

En el sacrificio del corazón es donde encontramos una de las batallas mas fuertes. No son muchas las personas que desean entregar de manera deliberada el corazón al Señor, porque la gran mayoría sufrieron experiencias dolorosas de haber confiado y ser dañados. Sin embargo, debemos saber, que “la Carrera espiritual de la Fe, no comienza hasta que en el punto de partida se entregue nuestra voluntad”. Nuestra meta final, “no es rendir el corazón, este es el inicio. La meta es cumplir con Su Propósito Eterno de manera saludable donde Cristo pueda ser visto y donde todo nuestro ser interior pueda permanecer iluminado por Su Gracia.

¿Qué corazón debemos sacrificar?

En las Escrituras encontramos palabras determinantes sobre la importancia del estado espiritual del corazón para Dios.

Deuteronomio 6:5 | NTV; “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas”.

1 Samuel 16:7 | DHH; “…No se trata de lo que el hombre ve; pues el hombre se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón…”.

1 Crónicas 29:17 | NTV; “… Yo sé, mi Dios, que tú examinas nuestro corazón y te alegras cuando encuentras en él integridad”.

Salmos 7:9 | NTV; “…Pues tú miras lo profundo de la mente y del corazón, oh Dios justo”.

La palabra “Corazón” en la Biblia, viene de la palabra “Kardía”. Por lo general, este significado, no hace referencia al organo real de nuestro cuerpo. Generalmente, habla del asiento de diversas actitudes y emociones y de la inteligencia. El corazón simboliza el centro de la vida del ser humano, el hombre interior.

Cuando encontramos frases en la Biblia como; “Sencillez de corazon”, se refiere a la honestidad de intencion. Cuando encontramos frases como; “Un Corazon duro”, indica una actitud de rebeldia contra Dios. Cuando leemos frases como; “Desmayo mi corazon”, nos indica el gobierno del temor y la presion en la persona. Cuando leemos frases como; un “corazón de piedra” describe un estado de insensibilidad espiritual y de indiferencia moral. Cuando las Escrituras hablan de un “corazon nuevo o de carne”, se refiere al efecto de la transformacion en el interior.

Hermanos, cuando hablamos de “Sacrificar de manera voluntaria el Corazon”; estamos hablando de “ceder los derechos personales a Dios, confiando que no es hombre para dañarnos…”

Es por esto que, endurecerlo o retenerlo, solo produce el avance de la oscuridad sobre nuestra vida de Fe.

Literalmente, Dios está poniendo una demanda sobre todo mi mundo interno. Es decir, Dios “no compra la fachada externa de una vida espiritual perfecta, sino, mete Su mano para ir a la profundidad de nuestro ser”

Por favor, reflexionemos en esto: ¿Cómo lograremos conocer más el corazon de Dios, si no estoy dispuesto a brindarle el mio? ¿Cómo puedo concer más de Su Voluntad y deseo, si no estoy dispuesto a sacrificar mi mundo interno para que Él en Su Gracia pueda gobernarme?

“Sin dudas le hemos entregado nuestra vida a Dios, pero tal vez, no comprendimos que vida era la que el Señor pide de nosotros”

Claramente, en el ser humano operan dos clases de vidas, “la visible” y la “invisible”. Es decir, la que todos pueden ver, conocer; y la que solo Dios conoce. La clase de vida que Dios conoce es la que Él demanda. Y es allí donde se genera un conflicto de intereses. En otras palabras: “Señor, te doy mi vida, pero no entrego lo más importante”.

Dios está necesitando nuestro corazón completamente.

Dice Lucas 10:38-42 | NTV, “Durante el viaje a Jerusalén, Jesús y sus discípulos llegaron a cierta aldea donde una mujer llamada Marta los recibió en su casa. Su hermana María se sentó a los pies del Señor a escuchar sus enseñanzas, pero Marta estaba distraída con los preparativos para la gran cena. Entonces se acercó a Jesús y le dijo: Maestro, ¿no te parece injusto que mi hermana esté aquí sentada mientras yo hago todo el trabajo? Dile que venga a ayudarme. El Señor le dijo: Mi apreciada Marta, ¡estás preocupada y tan inquieta con todos los detalles! Hay una sola cosa por la que vale la pena preocuparse. María la ha descubierto, y nadie se la quitará.”

Este relato nos permite entender cómo, deliberadamente, podemos entregar nuestro corazón; para descubrir más profundamente la Voluntad del Padre.

1. Comprender que, el lugar correcto es a Sus pies. María, entendió que tenía que oír, sin embargo, oír sentada a sus pies” es uno de los actos de mayor reverencia que podamos realizar.

¿Por qué? Porque expone un tipo de corazón formativo, deseoso de ser instruido. “Un corazón que acepta y que comprende, que no sabe todo.

2. Las buenas intenciones nos pueden dejar fuera de una oportunidad Eterna. La Biblia es clara cuando muestra a Jesús diciéndole a Marta que estaba preocupada por los preparativos y los detalles. Las intenciones de Marta fueron excelentes, es más, debemos observar el trato de Jesús hacia ella, “Mi apreciada Marta”. Sin embargo, Marta tenía el corazón en el lugar equivocado.

Hermanos, “Nuestro corazón se desvía, no solo por desobedecer, sino también, por falta de discernimiento de conocer la Voluntad del Padre. Marta estaba sirviendo a Jesús y esto no tiene nada de malo, por el contrario. Pero la falta de entendimiento la estaba dejando fuera de aquello que Dios estaba haciendo o pretendiendo”

3. Solo por Revelación sacrificaremos el corazón: Dice la Escritura, “Hay una sola cosa por la que vale la pena preocuparse…. María la ha descubierto”

Observemos algo aquí; “el Mismo Jesús que nos enseña a no estar preocupados, es el Mismo que dice que debemos estarlo, pero solo por una sola cosa”. “Debemos preocuparnos en Descubrir”.

“Descubrir”, proviene de la palabra griega “Delos”, que significa; “Claro a la Mente”; “Visible.

En otras palabras, Jesús dijo: “Por lo único que deberías preocuparte, es por tener claridad en la mente sobre lo que está sucediendo en el Cielo y sobre la Voluntad del Padre para desarrollar Su Propósito Eterno en la tierra”.

Este descubrimiento conlleva en sí mismo la afirmación de Dios, al decir “Nadie se lo quitará”.

¿A qué se refiere con esto? Cuando una persona sacrifica su corazón, es tal la revelación o entendimiento que adquiere, que nada lo puede mover de la Voluntad de Dios.

Hay una vida totalmente diferente luego de sacrificar el corazón. No podemos perder la oportunidad de descubrirla.

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