Un Hogar Eterno – Pastor Sahir Akel

Quisiera comenzar la enseñanza situándonos en el Salmo 73:28 | NTV; “En cuanto a mí, ¡qué bueno es estar cerca de Dios! Hice al Señor Soberano mi refugio, y a todos les contaré las maravillas que haces”

Este Salmo es maravilloso, porque nos cuenta la realidad de un hombre que experimentó las mismas emociones que experimentamos nosotros; como, por ejemplo; “la frustración de ver a aquellos que hacen lo malo prosperar”. “La frustración de ver cómo aquellos que no temen a Dios pareciera irles mejor”.

Sin embargo, en medio del proceso, Dios le abre el entendimiento al salmista y le permite ver su condición personal, de tal manera que escribe estas palabras, “… se llenó de amargura mi alma, Y en mi corazón sentía punzadas. Tan torpe era yo, que no entendía; Era como una bestia delante de ti” (Vs.21-22)

Entonces utiliza una frase determinante para la mentalidad en la que vamos a construir nuestra relación con Dios; él dice, “en cuanto a mí, ¡que bueno es estar cerca de Dios!”

Hermanos, “La decisión del Salmista es radical. Definitivamente decide salir de ese estado al ser inspirado por revelación Divina con esta frase; “mejor es estar cerca de Dios”.

Ahora, ¿Cuánto de esta frase es beneficiosa para nosotros hoy? ¿Cuán útil pudiera ser para nuestro crecimiento en Dios esta frase?

La palabra “Cerca”, en el original bíblico habla de, “Alguien que se considera pariente”; “Alguien allegado”.

Cuando leemos el Salmo, ¿Qué decisión toma el Salmista? El Salmista trata de recuperar la “amistad con Dios”. Decide ir en busca de “Volver a sentirse cercano a Dios”.

¿Está mal su decisión? No, es perfecta. Sin embargo, no podemos dejar de pensar que estas palabras fueron escritas en la Ley. Y en la Ley, las personas solo podían esforzarse para mantenerse “cercanas a Dios”.

Recordemos las palabras como las que están escritas en Job 22:21 | RV60; “Vuelve ahora en amistad con él, y tendrás paz; y por ello te vendrá bien”

La mentalidad que gobernaba en el antiguo tiempo era; “Amistad o Cercanía con Dios”, dejaba como resultado, grandes beneficios. Por ejemplo, en este caso, Paz y Bien.

Hermanos, “Era conveniente permanecer cerca de Dios, porque la manera que tenía Dios de bendecir esa cercanía era proveyendo al hombre lo que el hombre necesitaba”. Es decir, si las familias permanecían cerca de Dios, la paz, en este caso el cuidado de Dios en el hogar y el Bien, en este caso, la provisión necesaria para la Vida, eran una realidad en las familias.

¿Cuánto de esta clase de pensamiento nos gobierna hoy? Por ejemplo, ¿Cuántos piensan que les conviene estar cerca de Dios para no perder lo que tienen? ¿Cuántos se mantienen en el camino de Dios para que Dios no los castigue o estén atrapados por el temor de perderlo todo?

Hermanos, en la mente de Dios, siempre habitó otro pensamiento. ¿Qué tipo de pensamiento? El pensamiento de Hogar.

¿Por qué? Porque la cercanía tiene como esencia la separación. Es decir, el hombre se separa de Dios por su pecado y luego lucha por volver y mantenerse cerca. Pero la cercanía, nunca fue el pensamiento de Dios.

“Querer estar cerca de Dios, es perder el tiempo”; porque Dios quiere algo más, “Dios quiere un Hogar”.

De hecho, aún en el mismo tiempo de la Ley, Dios dice por medio del Profeta Jeremías, “Pero este es el nuevo pacto que haré con el pueblo de Israel después de esos días; dice el Señor. Pondré mis instrucciones en lo más profundo de ellos y las escribiré en su corazón. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo”.

Esta profecía tiene tres elementos interesantes: 1. Nos habla de un Nuevo Pacto. Esto quiere decir que, un tipo de mentalidad sería quitado para darle paso a una mentalidad diferente. 2. Las palabras dejarían de ser Rollos escritos, para ser Carne en el Ser humano. Es decir, Dios en este Nuevo Pacto, convertiría al hombre en la Palabra misma de Dios. 3. Dios y el Pueblo, sería uno solo.

¿Podemos notarlo? La intención de Dios no era estar “cerca, ni pegado”; era y es, Ser Uno.

Reforcemos esto que hablamos, leamos Ezequiel 11:16 | NTV; “Por lo tanto, diles a los desterrados: “Esto dice el Señor Soberano: A pesar de que los esparcí por los países del mundo, yo seré un santuario para ustedes durante su tiempo en el destierro.”

¿Cuál era la situación del Pueblo? Vivir en el “destierro”. La palabra destierro es muy fuerte, significa, “Sin tierra”. “Partida”. El Pueblo estaba lejos de la tierra que le daba identidad. Estaban tan lejos, que la mentalidad de “cercanía” les impedía Adorar a Dios, porque no estaban en la tierra correcta.

Sin embargo, Dios les dice, “yo seré un santuario para ustedes durante su tiempo en el destierro”. No sé si notaron, pero esta expresión demuestra claramente lo que habita en la mente de Dios. Es decir, Dios a través de la separación les estaba enseñando que, aún fuera de la tierra donde ellos se sentían cerca de Dios, “Dios sería el Santuario, es decir, Dios sería el Hogar”

Es determinante para la vida espiritual que decimos tener, modificar nuestro pensamiento. Porque será el mismo pensamiento de “cercanía”, aquello que nos mantiene lejos.

Hermanos, En la Gracia, la Cercanía fue transformada en Morada. Estas son dos cosas totalmente distintas; entenderlas, nos permite tener una Experiencia con Dios diferente.

Recordemos Juan 14:1-3 | RV60; “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis

He notado como a través de los años, estas palabras de Jesús se interpretaron de manera diferente a lo que Él está queriendo expresar. Es decir, muchos hacen referencia a que Jesús, después de ir a la Cruz y Resucitar, “vendría a buscar a su Iglesia para que estemos donde Él está”. Sin embargo, aquí no habla esto.

Hermanos, los términos que se utilizan demuestran la idea Eterna que venimos desarrollando.

Veamos, Jesús dice: “En la casa de mi Padre”, ¿Cuál es la Casa del Padre? Literalmente, la Casa del Padre es Su Corazón como Morada de las Moradas. Por esto, el término en el Libro de Juan es, “Muchas moradas Hay”

Luego dice: “…voy, pues, a preparar lugar para vosotros”. Esto significa que, “Al Morir y Resucitar”, dejaría su condición Humana, para convertirse en el Espíritu que nos da Vida. “Ir a preparar el lugar”; significa abrir el corazón de Dios para que se cumpla Su Propósito. Es decir, “El Señor vino a poner al hombre dentro de Dios y a Dios en el hombre”

Luego dice: “…vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis”. ¿Observaron? “Los tomaré a mí mismo”. Es decir, “Cristo nos introduce en Él para ser Uno con Él, y de esta manera, lograr estar donde él Está.

¿Dónde está Él? Dice el Verso 10; “… ¿Acaso no crees que yo estoy en el Padre, y que el Padre está en mí?

Claramente podemos ver como la Intención de Dios es, “quitarnos de la mentalidad de Cercanía, para introducirnos en la Mentalidad de Hogar Eterno”. Haber sido Salvados, no solo fue para librarnos de ciertos vicios o la condenación eterna. Haber sido Salvado es convertirnos en Morada, en Hogar.

Versículo 23 dice; “Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él

La intención Eterna es que, todo lo podamos ver desde el Hogar Eterno. Nunca puede estar solo alguien que es Casa de Dios y Dios Casa de él.

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