Las Prácticas Espirituales y la Asignación Eterna – Pastor Sahir Akel

“Entendemos que sobre nosotros existe una Asignación Eterna, es decir, un Llamado que existe desde antes de la creación del mundo; donde Dios nos señala o asigna un propósito específico, y como consecuencia, nos sumerge en Su Vida que es dinámica y activa”

¿Por qué marcamos esto? Porque uno de los enemigos de la Asignación Eterna, son las “prácticas espirituales, o, mejor dicho, religiosas”, que, al llevar el nombre de Dios, nos hacen creer que estamos cumpliendo con aquello que Dios nos mandó.

Existe una profunda necesidad de discernir, cuanto en nosotros es una “práctica religiosa que aparenta ser espiritual”, y cuanto de lo que hacemos tiene que ver con “la Vida y el Llamado Eterno”.

Hermanos, “Por favor, no caigamos en el error de convertir esta Vida gloriosa en una rutina tediosa, donde todo lo Eterno se convierte en una mera práctica repetitiva; que solo sirve para satisfacer la conciencia, calmar la culpa, pero que nos deja como resultado un vacío en el espíritu”

Recordemos las palabras de Jesús en Mateo 6:7 | RV60; “Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos”

Antes de profundizar en esta palabra, quisiera que pudiéramos detenernos en cómo Las prácticas espirituales han sustituido la vida

¿Qué es una Práctica? “Es el Hábito o Costumbre de hacer algo de forma repetitiva”

¿Qué significa la palabra espiritual? “Relativo al espíritu”. Es decir, “Que busca tener relación con cuestiones espirituales”.

Ahora, ¿Por qué nos detenemos en estos dos significados? Sin dudas, hay costumbres, hábitos y cuestiones relacionadas al Espíritu que son maravillosas, pero como en todo, si no poseemos el Entendimiento de Dios, algo que puede ser saludable para la vida de un Hijo de Dios, se puede convertir en su propia esclavitud que lo puede conducir al fracaso a través de los años; sustituyendo la Vida dinámica de Dios, en una práctica espiritual sin frutos espirituales.

Hermanos, ¿Cómo se forma una práctica espiritual? Por medio de la aceptación de una acción, que lleva el nombre de Dios, donde asimilamos lo aprendido como una verdad y lo practicamos sin cuestionar. Cuando decimos “cuestionar”, entiéndase de manera espiritual, examinando el motivo real del porqué hacemos lo que hacemos. Tal vez, lo que hacemos sea bueno, pero carezca de Eficacia, Salud y Vida espiritual.

Las palabras que leímos anteriormente en Mateo terminan siendo determinantes. 

Jesús comienza hablando sobre la Oración, diciendo, “No sean como los Hipócritas” (Vs.5).

Sabemos y compartimos en mensajes anteriores que los hipócritas eran actores griegos que usaban máscaras. Jesús estaba señalando la Hipocresía de personas, por convertir algo tan importante como la oración, en una práctica rutinaria espiritual.

Por esto Él dice, “No usen vanas repeticiones”. La palabra “Vana” Significa, “Vacío” o “Inútil”. Podemos ver entonces que, no es una cuestión de muchas palabras vacías o inútiles lo que harán de mí una persona de oración.

Hermanos, “Las prácticas espirituales crean ámbitos aparentemente espirituales, pero carentes o vacíos de Su Persona”. Literalmente, Jesús está condenando esto.

Sin embargo, vemos el avance de las prácticas vacías de Vida, como avanzan de manera impresionante en medio de los hijos de Dios. De manera consciente o inconsciente el avance de las prácticas es tan fuerte que ya no podemos diferenciar, si lo que hacemos es una mera costumbre o parte del Llamado de Dios.

¿Por qué las prácticas espirituales nos quedan cómodas?

Porque de esta manera, nos quitamos la responsabilidad de profundizar más en el corazón de Dios.

Las Prácticas espirituales, producen una sensación de “conformidad” en la conciencia. Dándonos a entender que, “cumplimos con Dios” por hacer cosas que llevan el “Nombre de Dios”.

Permanecer sumergidos en una Práctica espiritual sin conocer la Esencia de esa práctica, nos conduce a caer en la trampa de creer que, “estamos creciendo” o que “tenemos una Vida Espiritual”; cuando en verdad carecemos de un fundamento fuerte y firme en la Fe por dejar de oír la Voz de Dios.

Jesús se dirige a los judíos, ellos creían que conocían a Dios, porque ellos practicaban todo lo que sus antepasados practicaban. Sus “prácticas espirituales les eran cómodas”; sin embargo, no alcanzaron lo más importante: “Reconocer al Hijo de Dios”. Ellos creían que el Mesías vendría, pero cuando lo tuvieron frente a sus ojos, no lo pudieron ver.

Pablo escribió en Romanos 2:28-29 | NTV; “Pues no se es un verdadero judío (hijo de Dios) solo por haber nacido de padres judíos ni por haber pasado por la ceremonia de la circuncisión. No, un verdadero judío es aquel que tiene el corazón recto a los ojos de Dios. La verdadera circuncisión no consiste meramente en obedecer la letra de la ley, sino que es un cambio en el corazón, producido por el Espíritu. Y una persona con un corazón transformado busca la aprobación de Dios, no la de la gente”

Claramente, Pablo expone que no son “las Prácticas sin entendimiento de su esencia, o el pertenecer a un Ministerio o servir en un Ministerio, lo que nos convertirán en más espirituales”. Es el mismo Espíritu Santo quien tiene poder de convertir esa Práctica en algo que impulse la Vida Espiritual.

Detengámonos por unos minutos en 2 Corintios 5:16 | RV60, porque encontraremos un quiebre en el entendimiento. Dice; “De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así”

Observemos esta expresión: “De aquí en adelante…” Sin dudas hay un momento que debemos salir de las “prácticas religiosas” para pasar a la “Vida del Espíritu Santo” operando en nosotros.

Pablo presenta un maravilloso desafío, “A nadie conoceremos según la carne”, es decir, no encontraremos, ni juzgaremos conforme al razonamiento, sino, conforme a la Vida en el Espíritu de la persona.

¿Qué nos muestra esto? Que todo en el ámbito de la Iglesia, se trata de la Vida en el Espíritu y no de prácticas costumbristas que llevan el nombre de Dios y determinan, qué está bien o qué está mal.

La iglesia debe recuperar la Vida en el Espíritu.

Gálatas 5:16 | RV60 dice, “Digo pues: Andad en el Espíritu…”

Efesios 6:18 | RV60 dice, “…Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu…”

Gálatas 5:25 | DHH dice, “Si ahora vivimos por el Espíritu, dejemos también que el Espíritu nos guíe”

Estas palabras reflejan la Esencia de las Prácticas espirituales.  Es decir, no es lo mismo orar, que orar en el Espíritu. No es lo mismo estar en un edificio denominado “iglesia” que Andar en el Espíritu, no es lo mismo vivir una vida que considera la existencia de Dios, que una vida en el Espíritu y bajo la guía del Espíritu.

“Es relevante comprender que todo en nosotros se edifica por, y a través del Espíritu Santo. Porque es lo único que nos convierte en espirituales. La vida espiritual no está fundamentada en las prácticas espirituales religiosas, sino en la operación de la Vida en el Espíritu”.

Las Prácticas espirituales se han convertido en muchos casos, en las promotoras de la muerte de la Vida en el Espíritu

Muchos han quedado con las prácticas, pero han perdido la Vida. La Iglesia debe refundarse en este nuevo entendimiento. La repetición de las prácticas no genera Vida. Solo Vivir en el Espíritu nos conducirán a las Prácticas correctas.

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