Expectativas Equivocadas – Pastor Sahir Akel

Algo sucede en nuestro camino en Dios que nos conduce a modificar hacia donde están puestas las expectativas. Es importante madurar en esta área, porque de alguna manera, tenemos la tendencia de caer en un péndulo altamente nocivo para nuestra Vida Espiritual.

“Donde estén depositadas nuestras expectativas descansará nuestro corazón”

Dios ministró mi espíritu con esto: “Cuando comenzaste en Mi Camino, no tenías nada. No tenías los recursos espirituales necesarios para conocerme. No tenías fuerzas para seguirme. No conocías Mi Plan y Mi propósito para tu vida. Cuando comenzaste en el Camino, no sabías que sería de tu futuro; ni a donde irías. Solo tenías algo en tu corazón: Tus expectativas puestas en Mí. Me tenías únicamente a Mi”. En otras palabras, con los años entendí que, Aquello que tenía al comienzo era poco en lo natural, pero era Todo en lo espiritual. Con los años, uno va suplantando ese Todo, por cosas que ocupan el primer lugar en el corazón. De tal manera que, las expectativas son modificadas de lo Eterno a lo temporal.

Hermanos, “Hay un momento en la vida de Fe, en el cual, sin darnos cuenta modificamos las expectativas. Las sacamos de Dios y las ponemos en los hombres

Ahora, permítanme abrir un paréntesis, esto que acabo de decir, no puede alimentar el pensamiento equivocado de “no esperar nada de nadie”, porque no solo que no es bíblico, sino también produce aislamiento en la mente, soledad e individualismo.

“Que las personas fallen, no significa que no esperemos nada de ellas. Dios bendice a través de personas. Nos habla a través de personas. Nos anima a través de personas”

No podemos hacer de la mala experiencia una verdad. Por el contrario, toda mala experiencia que tuvimos sirve para evaluar donde están puestas nuestras expectativas.

Pablo tenia expectativas en los hombres, pero dependía de Dios.

Dice Filipenses 2:25-30 | NVI; “Ahora bien, creo que es necesario enviarles de vuelta a Epafrodito, mi hermano, colaborador y compañero de lucha, a quien ustedes han enviado para atenderme en mis necesidades. Él los extraña mucho a todos y está afligido porque ustedes se enteraron de que estaba enfermo. En efecto, estuvo enfermo y al borde de la muerte; pero Dios se compadeció de él, y no solo de él, sino también de mí, para no añadir tristeza a mi tristeza. Así que lo envío urgentemente para que, al verlo de nuevo, ustedes se alegren y yo esté menos preocupado. Recíbanlo en el Señor con toda alegría y honren a los que son como él, porque estuvo a punto de morir por la obra de Cristo, arriesgando la vida para suplir el servicio que ustedes no podían prestarme”

Estas palabras contienen una Esencia de Vida extraordinaria. Demuestra que Pablo tenia puestas las expectativas en Epafrodito. De tal manera que lo llama; “…Mi hermano, colaborador y compañero de lucha…”. ¿Por qué Pablo tenía expectativas en Epafrodito? Porque el “estuvo a punto de morir por la Obra de Cristo”.

Hermanos, ¿Cuál ha sido nuestro problema? Que pusimos nuestras expectativas en personas equivocadas. Personas que solo están dispuestas a dar su vida por ellas mismas. Personas que siempre darán prioridad a su vida y no a la de los demás.

Pablo y Epafrodito, tenían algo en común. Dios era la expectativa de ellos y desde allí, confiaban, dependían y se cuidaban el uno al otro.

“Cuando nuestra expectativa es Dios, no apagaremos nuestra fe por las traiciones de las personas que nunca esperábamos que nos traicionen. Dios siempre cuidará la fe de aquellos que tienen puestas las expectativas en Él”

Recuerdan las palabras de Jesús en Mateo 7:12 | NTV; “Haz a los demás todo lo que quieras que te hagan a ti. Esa es la esencia de todo lo que se enseña en la ley y en los profetas.”

Hermanos, la Biblia se resume en esta “regla de oro”. Sin embargo, comprenderla profundamente no es tan fácil. No se requiere fuerza humana para cumplirla, sino quebrantamiento delante de Dios.

Observemos que Jesús no está personalizando la acción de hacer. ¿Qué quiero decir? Jesús no está diciendo, por ejemplo: “Debes hacer con tu esposo lo que quieres que tu esposo haga contigo”. “Debes hacer con tu jefe lo que te gustaría que tu jefe haga contigo”. Jesús apunta hacia otra cuestión.

¿Quiénes son los demás? Todos. Es decir, los conocidos y los no conocidos. ¿Quiénes son los que harán lo mismo conmigo? Los demás. Es decir, pueden ser los conocidos y aquellos que no conozco.

Esta palabra habla de cómo la expectativa debe estar puesta en el Señor, para no cansarnos de hacer aquello que Dios nos indica hacer.

Jesús dijo, “Han oído la ley que dice: “Ama a tu prójimo” y odia a tu enemigo. Pero yo digo: ¡ama a tus enemigos! ¡Ora por los que te persiguen! De esa manera, estarás actuando como verdadero hijo de tu Padre que está en el cielo. Pues él da la luz de su sol tanto a los malos como a los buenos y envía la lluvia sobre los justos y los injustos por igual. Si solo amas a quienes te aman, ¿qué recompensa hay por eso? Hasta los corruptos cobradores de impuestos hacen lo mismo. Si eres amable solo con tus amigos, ¿en qué te diferencias de cualquier otro? Hasta los paganos hacen lo mismo. Pero tú debes ser perfecto, así como tu Padre en el cielo es perfecto” | Mateo 5:43-48 NTV |

Esta palabra solo tiene cumplimiento cuando tengo mi expectativa puesta en el Señor. ¿Qué podemos recibir de aquellos que nos traicionaron, lastimaron, hirieron, al bendecirlos? Tal vez, nada. Pero cuando la expectativa está puesta en el Señor, nuestros movimientos espirituales, estarán puestos en Su Voz y no en lo que puedan hacer por nosotros.

Recordemos las palabras de Gálatas 6:9 | NTV; “Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos”

“La inmadurez en las expectativas o la expectativa no crucificada nos producirá cansancio. Esperar en los hombres, sin antes mantener la expectativa en Dios, nos frustrará”

Hermanos, “Pensemos en donde está puesta nuestra expectativa, si no lo hacemos, seguiremos perdiendo personas con un Llamado Eterno para transformar la tierra”

Quisiera finalizar con 2 Timoteo 4:16-18 | NTV; “La primera vez que fui llevado ante el juez, nadie me acompañó. Todos me abandonaron; que no se lo tomen en cuenta. Pero el Señor estuvo a mi lado y me dio fuerzas, a fin de que yo pudiera predicar la Buena Noticia en toda su plenitud, para que todos los gentiles la oyeran. Y él me libró de una muerte segura. Así es, y el Señor me librará de todo ataque maligno y me llevará a salvo a su reino celestial. ¡A Dios sea toda la gloria por siempre y para siempre! Amén”

En las palabras finales de Pablo, encontramos a un hombre que dio todo por la salvación de las personas. Pero aun así no recibió de las personas lo que él dio.

Sin embargo, no observamos amargura en su escrito, por el contrario, observamos convicción. Observamos que aprendió a poner las expectativas en el Señor.

“Todos lo habían abandonado… Pero el Señor estuvo a su lado y le dio fuerza, lo libró de la muerte segura y lo mantuvo seguro”

Quisiera profetizar esta palabra: El Señor volverá a ser tu expectativa; y cuando los hombres fallen, el Señor permanecerá a tu lado para darte fuerza. Pero nuestro corazón no se cerrará ni se endurecerá. Por el contrario, seguiremos haciendo el bien. Seguiremos cumpliendo Su Propósito. Nuestra expectativa es el Señor y del Señor recibiremos el Sustento.

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